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eliminas las estrías

¿Quieres eliminar las estrías?

Como si no fuera poco con la celulitis, las mujeres sufrimos por la aparición de las estrías, esas pequeñas líneas rojizas o blancas que vemos en partes específicas del cuerpo y que quedan ‘tatuadas’ en nuestra piel. Tenerlas es más común de lo que creemos, porque aparecen tanto en hombres como en mujeres, solo que nosotras estamos más expuestas a tenerlas por nuestros cambios hormonales y por el embarazo.

Las estrías, que en inglés se conocen como stretch marks o tiger stripes –rayas de tigre-, aparecen en  nuestro cuerpo como consecuencia de un aumento y pérdida de peso repentino, que hace que las fibras de colágeno y elastina se rompan formando una cicatriz y posteriormente estas líneas finas que tanto nos incomodan.

Aunque se manifiestan en varias partes del cuerpo, están más presentes en la cintura, las caderas, los muslos, el abdomen y las mamas. Las estrías tienen dos colores, cuando comienzan a salir son rojas, pero cuando ya llevan un buen tiempo en nuestra piel se ponen blancas.

Otras causas para tener estrías

Cuando la piel se estira, las estrías hacen de las suyas y se instalan en nuestro cuerpo. Aparecen por estas razones.

  • Pubertad: los cambios que hay durante esta etapa, hacen que se presente una variación en la masa muscular y que la piel se extienda rápidamente. Además, también influyen los cambios hormonales que, con el aumento de estrógenos, hacen posible la aparición de estrías.
  • Dietas: si hacemos dietas fuertes que traigan consigo grandes pérdidas de peso, con seguridad nuestra piel deberá ajustarse a ese cambio corporal, por lo cual es apenas lógico que aparezcan las estrías.
  • Embarazo: es un periodo en el que el cuerpo presenta grandes cambios, entre esos el aumento del abdomen, que hace que la piel deba extenderse al máximo y las fibras de colágeno pierdan su estructura.
  • Obesidad: tal como sucede con el embarazo, si existe un exceso de peso, la piel necesita distenderse.
  • Genética: es posible que si nuestra mamá o tías las tuvieron, también las tengamos nosotras, ya que el código genético determina mucho de lo que gozamos o padecemos.

Problema estético

Tal como sucede con la celulitis debemos saber que las estrías son un problema estético y nada más. Es decir, no representan un peligro para quienes las tienen. El  70% son mujeres y el 40% hombres.

¿Podemos realmente eliminar las estrías?

Estas pequeñas líneas tienen dos momentos, que ya mencioné. Uno es cuando son rojas y otro cuando son blancas. En esta última etapa es difícil eliminarlas porque ya están convertidas en cicatrices. Sin embargo, es posible evitarlas siguiendo estos consejos.

  • Carboxiterapia: es un método no invasivo en el cual se administra, de manera cutánea, dióxido de carbono para estimular el flujo sanguíneo, aportar elasticidad a la piel, mejorar la microcirculación y la producción de colágeno.
  • Cremas nutritivas:  ayuda mucho usar una crema que tenga vitamina C, retinoides, silicona, ácido glicólico y aceite de coco. Para lograr una mejoría es importante aplicarla dos veces al día.
    Recordemos que los retinoides no son aptos para mujeres embarazadas.
  • Láser: esta técnica es la más fuerte de todas, pero es una de las opciones que existen para mejorar el problema de una manera más rápida.

Mujeres reales, cuerpos de verdad

A pesar de ese deseo de querer decirle adiós a las estrías, lo cierto es que cada vez más mujeres se suman a mostrar su cuerpo sin filtros y evadiendo esa constante perfección que muchas veces nos envuelve.

Todo lo que gira a nuestro alrededor nos impulsa a tener una imagen perfecta, en la que las estrías y la celulitis no existen. Por eso, las mujeres sufren de inseguridad y baja autoestima, porque no sienten que son eso que el mundo les exige ser.

Muchas ni siquiera pueden hacer algo tan normal como lucir un vestido de baño o ponerse una minifalda, por miedo a mostrar esos rasgos propios de los cambios corporales que llegan a nosotras sin que podamos evitarlo. La gran mayoría tiene miedo de mostrar sus estrías, su celulitis, sus caderas, sus piernas, solo porque no son tan perfectas como la sociedad lo pide.

Algunas pierden la autenticidad por querer parecerse a esas mujeres que creemos que son perfectas. Pero no, ninguna de nosotras lo es. Y esa misma necesidad de ser diferentes a lo que somos, de tener un cuerpo distinto o una cara ‘retocada’ es lo que hace que dejemos de amarnos, de vernos como esos seres únicos que están llenos de vida y con rasgos únicos que nos convierten en mujeres con una identidad particular.

Por supuesto que no debemos descuidarnos, mentiría si digo que yo lo hago, me gusta ir al bioenergético, usar mis cremas 24/7, hacer ejercicio cada mañana, luchar a diario por tener una vida llena de bienestar y, ante todo, equilibrada. Soy consciente del paso de los años y, por eso, considero que debemos trabajar en nuestra  belleza interior, porque al final todo está sujeto al cambio y nosotras no somos la excepción.

Quiero invitarlas a que nos miremos con amor, con orgullo y con respeto por ser quien somos, por todo lo que hemos logrado. Quiero pedirles que no se aten a esos lineamientos que nos indican “qué debemos tener”, “cómo debemos ser”, “cuánto debemos medir”, “cuánto debemos pesar”, “de qué color debe tener nuestro pelo”, “qué ropa nos debemos poner” y “de qué forma nos tenemos que comportar”. Busquemos ser mejores siempre, pero sin atravesar los límites de lo que nos hace bien.

Amémonos, amemos ese lugar que habitamos llamado ‘cuerpo’ al que le debemos tanto. No luchemos por ser iguales a nadie, ni por ser espectaculares, porque con seguridad serlo no depende de nuestro físico sino más de nuestra energía, de lo que reflejamos, de lo que hay en nuestra alma. Hagamos lo posible por “limar” o disimular nuestros defectos, pero dejemos la fijación, en este caso, por anularlas o  eliminar las estrías. Al final del día, cada cicatriz cuenta una historia que vale la pena recordar.

Por supuesto que mi idea siempre es conectarme con ustedes y dar consejos que nos permitan cuidar de nosotras, de nuestro cuerpo, logrando bienestar y armonía, pero sin caer en exageraciones, porque lo más importante para mí es que potenciemos nuestro amor propio.

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